Pergamino, 17 de junio del 2024

Condena de prisión en suspenso a mujer con cincuenta denuncias penales

Es una joven de 23 años, quien acumula procesos judiciales por episodios delictivos menores, con transeúntes en la vía pública, pero podría quedar presa en una unidad penal porque se les acabaron las penas en suspenso y las medidas morigeradoras.

Domingo 14 de abril de 2024
Por redacción Real 365

Las acumulaciones de incidentes menores en la vía pública podrían llevar a la cárcel a una mujer, quien ya ha sido condenada en casos de amenazas a personas, lesiones, intentos de robo o hurtos de pertenencias a clientes de locales gastronómicos en las mesas de las veredas céntricas.

En el ámbito de los bares, cervecerías y restaurantes de Avenida de Mayo y toda la zona céntrica es conocida porque habitualmente pasa por las mesas y les pide una ayuda a los clientes.

Hubo situaciones en que las personas se han sentido agraviadas o temieron por su vida en amenazas que les habría realizado esta mujer, también hubo quienes han sufrido la sustracción del celular o los han intentado lastimar con algún objeto filoso que terminaron en intervenciones policiales con el consecuente inicio de causas penales.

Estiman que existirían alrededor de cincuenta denuncias policiales de víctimas de ataques verbales o físicos de la mujer recientemente condenadas.

Si bien no todas las exposiciones de damnificados en la Policía han terminado en juicio; si se han formado expedientes donde la Fiscalía ha unificado casos en los que las víctimas han instado a la acción penal y han dado testimonio para que avancen las instrucciones judiciales.

Recientemente, ocho casos se resolvieron en un fallo firmado por el juez Guillermo Burrone, como subrogante del Juzgado Correccional 2.

Esta semana, se conoció la sentencia condenatoria de Sara del Rosario Cejas, una mujer de 23 años, conocida por su historial de hostigamiento y agresiones en la vía pública.

Tras acumular ocho causas penales, abarcando incidentes que se remontan desde octubre de 2019 hasta enero del año pasado, Cejas enfrentará un año de prisión en suspenso y una multa económica por sus acciones, las cuales han perturbado a transeúntes, familias y clientes de locales gastronómicos en la zona céntrica de la ciudad.

La sentencia condenatoria, dictada por el Juzgado Correccional 2, surge de un juicio abreviado en el que la Fiscalía y la Defensa acordaron el monto de la pena, con el consentimiento de la mayoría de las víctimas afectadas por los distintos episodios de violencia protagonizados por Cejas.

Entre los incidentes que llevaron a esta decisión judicial se encuentran amenazas, robos en grado de tentativa, lesiones leves y apropiación indebida, cometidos en lugares como la Plaza de Pergamino, avenidas principales y espacios públicos.

Aunque esta es la segunda sentencia condenatoria para Cejas, quien ya cumplió seis meses de arresto domiciliario nocturno en una condena previa, se estima que enfrenta decenas de denuncias adicionales que aún están en proceso judicial.

La falta de antecedentes penales condenatorios previos ha sido un factor que ha evitado que hasta el momento la mujer sea condenada a penas de prisión efectiva.

Los casos por los que se la juzgó en esta ocasión son anteriores a la sentencia previa de seis meses de arresto domiciliario, por lo que no se consideró como parte de la sentencia actual.

Sin embargo, se espera que en futuros juicios se puedan imponer penas de detención en una unidad penal.

El historial delictivo de Cejas abarca una amplia variedad de incidentes, desde amenazas y agresiones verbales hasta intentos de robo y apropiación indebida de pertenencias de otras personas.

En algunos casos, ha empleado la violencia física, llegando incluso a utilizar objetos como piedras y herramientas para agredir a sus víctimas.

La comunidad y las autoridades locales esperan que esta sentencia contribuya a poner fin al comportamiento violento y perturbador de Cejas, que ha generado temor y malestar entre la comunidad durante mucho tiempo.

Sin embargo, el hecho de que tenga múltiples causas penales pendientes sugiere que su caso aún está lejos de resolverse por completo.

 

Ataque a jóvenes

 

En la madrugada del domingo 20 de octubre de 2019 en la vereda del Complejo La Opinión Plaza (Avenida de Mayo y San Nicolás) la imputada y su pareja agredieron físicamente a un grupo de amigos jóvenes para intentar despojarlos de los teléfonos celulares.

Si bien, lograron sustraer un teléfono de una joven; luego intervinieron personas para recuperarlo. Una de las víctimas sufrió lesiones por un empujón durante el forcejeo.

 

Gresca con la Policía

 

El sábado 31 de octubre de 2020 a las 22:00 horas, junto a otros integrantes de su familia se enfrentaron a la Policía que la interceptó frente al local gastronómico Amelie de Peatonal San Nicolás y Pueyrredón.

Los uniformados del escuadrón de nocturnidad intervinieron ante un llamado al servicio de emergencias 911. La señalaron como sospechosa de haberse apoderado de un teléfono celular apoyado en la mesa de un bar de Avenida de Mayo y Alberti.

Durante la requisa y el cacheo por parte de personal policial femenino se quejó ante los integrantes de la fuerza. “Siempre me acusan a mi”, les reclamó a los agentes encargados del operativo. A la esquina donde se realizó el procedimiento aparecieron familiares, menores y mayores. Las personas de su familia comenzaron a arrojar piedras a los efectivos. El padre enfrentó a los policías y terminó aprehendido junto a la hija.

 

Arrebato a un niño de 3 años

 

El miércoles 27 de diciembre de 2020 a las 20:15 le arrebató el teléfono celular a un niño de 3 años que se encontraba con el hermanito, de 6, y la madre en un banco del Terraplén del Arroyo y avenida Rocha.

El pequeño estaba entretenido con un video que miraba en la pantalla del dispositivo. Sara Cejas pasó y le arrebató el aparato a la criatura e intentó escapar corriendo; pero una mujer vio lo ocurrido e intervino. Así fue como recuperaron el teléfono celular, gracias a la intervención de esa persona. Los testigos de lo ocurrido llamaron al 911, alertaron a la Policía y la sospechosa fue aprehendida a pocas cuadras.

 

Billetera de la calle

 

La calificación de “apropiación indebida” es el encuadre penal por haber tomado la billetera, con mil pesos y documentación que se le cayó a una mujer al momento de abrir el portón para guardar el auto frente a la casa de avenida Alsina al 600. Ese episodio ocurrió el martes 20 de julio de 2021 a las 19:00 horas. La mujer pasó caminando y se apoderó de la billetera y al día siguiente le devolvieron a la víctima la documentación, pero sin el dinero ni la carterita.

 

Amenazas, piedras y tuercas

 

El miércoles 2 de febrero de 2022 a las 18:00 frente a una distribuidora de golosinas de avenida Yrigoyen y Ecuador amenazó verbalmente y le arrojó piedras y tuercas, con una gomera, a una mujer.

Tal como lo denunció la damnificada esta mujer junto a un sujeto le profirieron palabras ofensivas y le anunciaron que la iban a agredir con palos cuando la encontraran sola en la calle. Finalmente, le lanzaron los elementos contundentes.

 

Insultos y escupitajos al mozo

 

El sábado 24 de septiembre de 2022 a las 13:00 horas las víctimas fueron los encargados de las atenciones de mesas en un restaurante de Avenida de Mayo y Moreno.

Desde ese local gastronómico declararon que los días previos la mujer “provocó disturbios con los clientes sentados en las mesas de la vereda”. Al momento de intervenir el mozo para que no hostigara a las personas que estaban en las mesas se generó una situación verbalmente violenta. Otra encargada de la atención del restaurante se acercó a intentar calmar a la mujer exaltada que insultó, escupió y lo invitó a pelear al trabajador gastronómico. La persona que intentó calmarla también fue amenazada de muerte.

 

Amenazas a una comerciante

 

La encargada de un local de avenida Yrigoyen al 400 fue otra víctima de las graves amenazas el lunes 17 de octubre de 2022. En esa jornada vespertina, alrededor de las 18:00 horas le expresó imperativamente: “vos llamaste a la policía, me denunciaste, ya te voy a agarrar y no sabés lo que te va a pasar”. Dos días después, a la misma hora, concurrió volvió a anunciar que la agredería, diciendo: “ya vas a ver lo que te va a pasar no te vas a salvar de mi”. Esa situación se diluyó rápidamente porque cesó el hostigamiento cuando intervino el concubino de la comerciante. Pero lo más grave y que desencadenó la denuncia policial de la víctima, por temor a que atentara contra su vida, ocurrió el sábado 28 de octubre; varios días después del primer suceso intimidatorio. La agresora se presentó en el local empuñando un cuchillo del tipo de carnicería con mango de plástico de color negro. Afortunadamente intervino un hombre, quien impidió que la denunciante fuera agredida. “Ya te voy a agarrar sola, ya va a ser mi oportunidad”, le expresó en tono amenazante antes de retirarse.

 

Amenazas a una mendiga

 

Una mujer que se encontraba mendigando en la puerta del Bingo (Avenida de Mayo y 9 de Julio) fue otra víctima de amenazas.

El sábado 7 de enero del año pasado, a las 18:00 horas, frente al edificio de la sala de apuestas, la condenada intimidó verbalmente a la mendiga. Le reprochó que estuviera “pidiendo” en ese lugar y empuñó un destornillador con intenciones de agredirla. De acuerdo, a las actuaciones judiciales: depuso su actitud al escuchar la sirena de un móvil policial que patrullaba esa zona céntrica.

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